No hagas propósitos de año nuevo, hazte estas preguntas

A punto de cerrar el año 2019 muchos de nosotros nos encontramos en un estado de reflexión y cierre por lo que termina, con cierta expectación por lo que está por venir. A mí me pasa y me pasa mucho, todos los años desde que tengo memoria.

No me refiero a hacer propósitos de fin de año, de hecho, no creo que esta forma de reflexión sea especialmente útil para mucha gente. A veces incluso puede ser contraproducente. Una lista de propósitos a menudo se queda en una lista más de “deberías” superficiales que salen solos año tras año quizás sin mucha reflexión. En no pocos casos además, estos propósitos están basados en una crítica escondida, una especie de “regañina”.

  • Adelgazar (Porque deberías estar más delgado)
  • Aprender inglés (Porque eres el que peor habla inglés de tu equipo)
  • Dejar de hacer el tonto en Tinder (Porque eres ******** y estás perdiendo el tiempo)
  • Ahorrar (Porque la vida siempre puede ir mal y necesitas un colchón para las vacas flacas)

Hablo de otro tipo de ejercicio, yo lo hago cada año, en él estoy en estos días, me ayuda y he visto que ayuda a otros.

Se trata de contestar dos preguntas y la clave es realmente contestarlas, por escrito si es posible:

1.¿Cómo ha ido este año? Párate a pensar en lo que has aprendido en estos últimos 12 meses.

Conforme se acerca el último día del año, pienso siempre en esta misma época hace 365 días. Dónde estaba, qué hacía estos días, dónde estaba mi familia, mis amigos y el mundo en el que vivo hace justo un año.  Vienen a mi memoria los grandes momentos (buenos y malos) y algunos que parecieron insignificantes en su día pero por alguna razón sobresalen.

Para hacer una buena revisión,  te pueden ayudar estas preguntas:

  • ¿Por qué hecho estás más agradecido este año?
  • ¿De qué te sientes más orgulloso?
  • ¿Qué área de tu vida se ha llevado la mayor parte de tu tiempo? ¿Cómo te hace sentir esto?
  • ¿Cuáles han sido tus fuentes de energía? Es decir, ¿qué personas, actividades, pensamientos, actitudes o rutinas te hacen sentirte bien?

Pero también:

  • ¿Puedes pensar en un error que cometiste? ¿Qué aprendiste de él?
  • En aquello que depende de ti: ¿Cuáles han sido tus agujeros negros de energía? Las mismas preguntas que en el caso anterior pero con el efecto contrario: Te han quitado alegría, energía, espontaneidad…

Por ejemplo, una fuente de energía puede ser haber tenido un año lleno de personas queridas y que te quieren con quienes has compartido momentos estupendos. Un agujero negro de energía puede ser una relación tóxica que no terminas de dejar, una tendencia insana a compararte con otros, a usar demasiado el móvil, etc.

2. ¿Cómo podrías llenar de sentido tus próximos 365 días?

Como soy poco nostálgica y nunca he pensado que lo mejor quedó atrás, también estos días me invade una energía especial, bonita, llena de anticipación ante el nuevo año que comienza y todas las posibilidades que esconden sus 365 días.

Me encanta la idea de estrenar año.

Por eso, la pregunta que me/te hago no es: ¿Qué quieres conseguir? ¿Qué quieres mejorar? ¿Cómo quieres cambiar tu vida? Todas estas preguntas son válidas y si te ayudan adelante. Aquí la invitación es a profundizar un poco más:

¿A qué (propósito vital, valor, misión) quieres dedicar tu energía, tu inteligencia y tu fortaleza este nuevo año?

Contestar estas preguntas es difícil, no es apetecible, no es inmediato. Además contestarlas no es una solución automática para nada en la vida. No está fácilmente dividida en 5 sencillos pasos. Pero es que una vida sin introspección, sin reflexión profunda…es una vida que se pierde y se escapa entre los dedos.

De hecho, uno de los fines de la psicoterapia es entrenar este hábito. A través de la práctica la persona se vuelve experta en leer su vida y comprender y manejar sus emociones. También aprende a identificar sus puntos ciegos y a tomar decisiones acordes con sus valores, sus necesidades y sus motivaciones más profundas y sanas.

Quiero terminar reconociendo que a veces este ejercicio es especialmente difícil, casi imposible. Hay años que uno está deseando dejar atrás y otros años que uno afronta con zozobra, angustia y poca energía. Quizá en estos años sea especialmente importante tener el apoyo de alguien con quien hacer introspección, de manera que el auto-conocimiento y el mirar la vida de frente sea un ejercicio útil y no fuente de total desesperanza. Por eso, si necesitas ayuda, pídela.

Te deseo de corazón un feliz año nuevo,

Ana

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